Ubicada en el corazón del Valle Sagrado de los Incas, Urubamba es uno de los destinos más atractivos de la región Cusco para quienes buscan naturaleza, historia y tranquilidad. Gracias a su clima templado, su altitud moderada y su ubicación estratégica, se ha convertido en el lugar ideal para hospedarse antes de visitar Machu Picchu y otros sitios arqueológicos importantes.
Explorar el Valle Sagrado de los Incas
El Valle Sagrado de los Incas destaca por sus paisajes andinos, campos agrícolas y montañas imponentes. Es un entorno perfecto para caminatas, paseos en bicicleta y experiencias de turismo vivencial. Desde Urubamba es posible recorrer distintos pueblos tradicionales y disfrutar de una experiencia más auténtica y menos congestionada que en el centro histórico del Cusco.
Visitar Ollantaytambo
Ollantaytambo es uno de los complejos arqueológicos más importantes del Perú. Este sitio inca conserva terrazas agrícolas, templos y estructuras de piedra de gran valor histórico. Además, desde su estación de tren parten los servicios hacia Machu Picchu, lo que convierte a Urubamba en una excelente base para planificar la visita.
Conocer Moray y las Salineras de Maras
Moray es un conjunto de terrazas circulares que funcionaron como laboratorio agrícola en época inca. Muy cerca se encuentran las Salineras de Maras, un impresionante sistema de pozas de sal que continúa en funcionamiento hasta hoy. Ambos destinos pueden visitarse en medio día desde Urubamba.
Gastronomía y productos locales
Urubamba es reconocida por su producción agrícola y su oferta gastronómica basada en ingredientes frescos del valle. Restaurantes campestres y propuestas de cocina contemporánea permiten disfrutar de platos tradicionales andinos, así como opciones internacionales.
Ventajas de hospedarse en Urubamba
Una de las principales ventajas de alojarse en Urubamba es su altitud menor en comparación con la ciudad del Cusco, lo que facilita la aclimatación y reduce el riesgo de mal de altura. Además, el entorno natural brinda un ambiente más tranquilo, ideal para el descanso y la desconexión.
Refugio del Valle del Sol ofrece una experiencia de hospedaje enfocada en el confort, la serenidad y la conexión con el entorno natural. Desde aquí, los viajeros pueden explorar el Valle Sagrado con mayor comodidad y regresar a un espacio de descanso rodeado de montañas y aire puro.


